Así empezó todo, con vídeo subido a la redes sociales por parte de una chica mexicana, Marcela Aguirre, que anunciaba a bombo y platillo que dejaba la Preparatoria (etapa escolar previa a la Educación Superior) con una crítica nada novedosa a la escuela en un lenguaje vulgar y propia de una etapa del desarrollo humano desafiante como es la adolescencia…

 

La noticia se puede sintetizar como lo hace el diario español El País, con el titular: Una adolescente mexicana anuncia que dejará la escuela y despierta un debate en redes. En esta noticia se exponen la idea principal del vídeo que es:

“La sociedad nos ha metido en la cabeza

que tenemos que tener cierto grado de estudios

para finalmente desarrollarte en el ámbito que quieres”.

Lo significativo del fenómeno viral no es tanto el contenido propio, sino el debate que se ha dado inicio en los comentarios de la publicación virtual y posteriormente ha saltado a otros medios y países. El debate se polariza entre los que creen que la escuela es la herramienta de progreso social por excelencia y los que creen que la escuela es el lugar que ha creado el poder para mantener el orden establecido. En medio de la trifulca cibernética no faltaron los ataques personales a la chica, lo que le sirvió de inspiración para otro vídeo breve donde aclara, parafraseando:

Yo no iré a la escuela,

pero habrá quienes quieran ir para conseguir sus objetivos.

Los míos no se encuentran en esa institución.

Publicado por MARC. en Jueves, 23 de marzo de 2017

Haciendo caso a lo expuesto en este segundo vídeo, así como lo publicado en el mismo periódico digital ya citado bajo el titular: Mars Aguirre responde a sus críticos: “Voy a seguir aprendiendo, pero no en la escuela” De este artículo cabe destacar que la propia adolescente no niega seguir en la escuela, pero con salvedades: “Si encuentro una escuela que comparta mi filosofía, con gusto me inscribo”, dice.

“No me niego a aprender y no estoy en contra de que la gente estudie.

Voy a seguir aprendiendo, pero a través de cursos y capacitaciones,

también me gustaría aprender otros idiomas”.

¿Qué será el día después de dejar la Prepa? Aquí está, dicho por ella en una televisión mexicana:

Pero, ¿es verdaderamente importante lo que va hacer o dejar de hacer Marcela con su vida? Sinceramente, creo que no. Lo importante es aquello que se ha generado: debate popular. Y es en este plano de la realidad, donde toma todo sentido la acción pedagógica de los expertos que deben (valga la expresión) arremangarse para trasladar su conocimiento al plano de la opinión para dar y posibilitar análisis más ricos, precisos y fundamentados en elementos válidos y fiables. No importa la rabieta de una adolescente, tampoco importa la opinión de quienes van la atacan porque tienen su plaza a dos años vista en la Facultad de Medicina, Administración de Empresa o Económicas.

Entonces, ¿qué es lo importante de un vídeo que muestra la declaración de abandono de una adolescente para construir su vida en base a sus sueños, donde la escuela no facilitará nada? El debate, eso es lo importante. Lo es en 3 puntos clave;

  1. ¿Por qué se asume como obligatorio niveles académicos más allá de los obligatorios? La “Prepa” no es obligatoria. Si te vas, será como viniste…o quizás será porque has cambiado de opinión. Adelante.
  2. ¿Por qué asociar niveles de movilidad social a niveles académicos cuando los estudios lo niegan? Esta pregunta conlleva un juicio de valor que puede no ser asumido, pero se necesita conocer el trabajo ya realizado.  Y es obligación de los expertos en Educación trasladar los resultados de esos trabajos a la sociedad.
  3. ¿Por qué deben ir los niños y niñas a la escuela? Partiendo de los interrogantes anteriores, porque debemos ver en la escuela el lugar para ver posibilidades que desde la familia, la colonia y la comunidad próxima no se ven. Donde estas posibilidades primarias, potencien las competencias personales y de grupo de tal modo que el futuro no venga determinado, sino construido desde el primer núcleo de aprendizaje organizado: la escuela.

 

Fuente de Portada: YouTube. Adaptación: Propia.
Fuente de vídeos: YouTube y Facebook.

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